Para demostrar que la prevención se aprende en la práctica, la Feria de Riesgos Laborales que tuvo lugar en la Universidad de Granada se convirtió en una de las actividades más completas, participativas y enriquecedoras del curso. No fue solo un evento informativo, fue una actividad en la que aprendimos de forma dinámica, práctica y cercana lo importante que es la prevención en el entorno laboral.
Desde el momento en que llegamos al edificio donde se llevaba acabo la feria, ya se respiraba un ambiente diferente: estudiantes moviéndose entre salas, carteles informativos, alumnos preparados en sus stands y un equipo de organización dispuesto a orientarnos en todo momento. La actividad fue proyectada para que, más que espectadores, fuéramos protagonistas del aprendizaje.
Bienvenida institucional: el decano inaugura la jornada
La feria empezó con una charla inaugural ofrecida por el decano, quien nos recibió con unas palabras de bienvenida y explicación. Su intervención fue cercana, clara y muy motivadora. No se limitó a una bienvenida protocolaria: nos recordó el valor real de la prevención de riesgos laborales como parte esencial de cualquier actividad profesional.
El decano explicó el tema de la feria y su importancia ya que los riegos laborales son un valor que debe formar parte de la identidad profesional de cualquier trabajador. Nos habló de la necesidad de que las nuevas generaciones estemos preparadas para identificar riesgos, tomar decisiones acertadas y contribuir a crear entornos seguros, entendiendo que la prevención aprendida en la práctica es mucho más efectiva que solo desde la teoría.
También nos explicó que este tipo de ferias son una oportunidad para vivir la prevención de forma experiencial, comprendimos su valor más allá de los apuntes o las clases teóricas. Sus palabras nos dieron la bienvenida de manera ingeniosa y nos invitaron a aprovechar al máximo todo lo que íbamos a encontrar en el recorrido.
El recorrido: información, stands y participación continua
Acabada la charla, comenzamos a recorrer los diferentes stands distribuidos a lo largo del edificio. La feria estaba organizada con numerosos stands dedicados a diferentes áreas de la prevención de riesgos laborales. No había un orden estricto, cada estudiante podía moverse por todo como prefiriese, elegir qué visitar primero y participar en las actividades que más le llamaran la atención, reforzando la idea de que la prevención se aprende en la práctica.
Algo que destacó en todo momento es que cada stand estaba preparado para ser más que un simple punto de información. En lugar de únicamente entregar folletos o explicar conceptos de forma estática, los estudiantes habían diseñado dinámicas y actividades que nos hacían participar con entusiasmo.
La variedad de contenidos permitió que cada uno encontrara aspectos relevantes para su futura profesión, ya que todos los sectores se ven afectados por los riesgos laborales, desde oficinas y comercios hasta industrias, centros educativos o entornos sanitarios.
La feria fue un acierto en todos los sentidos, en la organización y por la forma en que cada stand supo captar la atención del alumnado, con enseñanzas claras, materiales visuales, actividades divertidas y un enfoque muy cercano que facilitaba preguntar dudas, reflexionar y comprender conceptos relacionados con el tema.
Actividades interactivas que hicieron el aprendizaje más dinámico
Uno de los puntos fuertes de la feria fue la gran variedad de actividades dinámicas pensadas para el aprendizaje activo. La ludificación fue la clave para que los estudiantes además de escuchar, participáramos de forma constante, comprobando que la prevención aprendida en la práctica resulta más eficaz y memorable.
Algunas de las dinámicas que encontramos fueron:
✔ Kahoots y concursos interactivos
Varios stands utilizaron recursos digitales para hacer concursos y cuestionarios en tiempo real tipo kahoot. Esto generaba un ambiente competitivo y muy divertido, ya que poníamos a prueba nuestros conocimientos mientras aprendíamos.
✔ Juegos de rol y simulaciones
En algunos espacios se plantearon pequeñas situaciones simuladas para razonar sobre cómo se actuaría ante determinados riesgos o incidencias en un entorno laboral. Estas dinámicas ayudaban a asimilar que la prevención es mucho más que teoría, es una práctica que requiere toma de decisiones.
✔ Ruletas, minijuegos y retos rápidos
Otros stands presentaban ruletas caseras, pruebas rápidas o actividades basadas en el azar y la memoria que hacían la participación mucho más atractiva. Todos los retos estaban relacionados con conceptos preventivos, lo que permitía aprender casi sin darnos cuenta.
✔ Charlas breves y explicaciones personalizadas
Muchos alumnos dedicaban algunos minutos a explicar conceptos de forma sencilla y cercana. La posibilidad de preguntar dudas en un ambiente relajado fue muy útil y enriquecedor para todos.
✔ Recursos visuales y materiales interactivos
La presencia de pantallas, carteles, tarjetas didácticas o materiales demostrativos facilitó enormemente la comprensión de temas que a veces pueden resultar abstractos en el aula.
Incluir y combinar todas estas actividades hizo que el recorrido fuera ameno, dinámico y adaptado a distintos estilos de aprendizaje. Quiero destacar que cada stand ofrecía algo diferente, que nos hacía mantener el interés y la motivación desde que entramos por la puerta viendo ese ambiente único hasta que acabamos la actividad.
Recompensas y tarjetas de participación
Para fomentar aún más la implicación del alumnado, muchos stands ofrecían pequeñas recompensas para animar y agradecer a quienes participaban en sus actividades. Estas podían ser desde trocitos de tarta, gominolas y caramelos hasta galletas y magdalenas.
Este sistema de recompensas hizo que muchos estudiantes se animaran a completar la mayoría de las actividades y pasar por todos los stands. Además, añadía un componente lúdico que contribuyó a crear un ambiente lleno de entusiasmo por aprender muy positivo, creativo, colaborativo y participativo a lo largo de toda la feria.
Reflexión final: un ambiente y aprendizaje muy útil para la vida laboral
La conclusión principal de la jornada es que la prevención de riesgos laborales no debe entenderse solo como un requisito académico, ya que además es una herramienta imprescindible para garantizar la seguridad y el bienestar en cualquier empleo.
La feria consiguió mostrarnos que la prevención:
- Se aplica a todos los sectores
- Requiere responsabilidad individual y colectiva
- Implica actuar e informarse de forma adecuada
- Y que la prevención se aprende en la práctica cuando se enseña de forma atractiva, dinámica y cercana.
Fue una experiencia muy enriquecedora para conseguir comprender la importancia real de integrar la cultura preventiva en nuestro futuro profesional. Gracias a la organización, los alumnos presentes y a la variedad de actividades, la feria resultó ser un aprendizaje completo que se complementó perfectamente con nuestra formación teórica previa.
Sin duda, es una actividad que repetiríamos y que debería mantenerse en próximos cursos, ya que ofrece a todos los estudiantes que asisten un valor formativo muy elevado.
Documentación audiovisual de la jornada
Durante toda la feria tuvimos la oportunidad de documentar el evento mediante la realización de entrevistas, fotografías y vídeos tanto de las actividades como de la perspectiva de estudiantes y profesionales en un ámbito de interés como el mercado laboral respecto a los jóvenes. Este material visual permitió capturar los momentos más destacados de la jornada y reflejar la participación activa de los asistentes.
A continuación en el enlace se podrán ver algunas de las fotos, entrevistas y vídeos realizados durante el recorrido por la feria.
Entrevistas, videos y fotos aquí.

Deja una respuesta